Tarot del amor: la tirada de la relación con cinco cartas
Una tirada de amor no te dice lo que hará la otra persona. Te muestra dónde estáis los dos, y casi siempre era eso lo que necesitabas saber.
Nueve de cada diez personas que me piden una lectura de tarot preguntan por el amor. Rara vez lo dicen de entrada. Empiezan por el trabajo, por la mudanza, por su madre, y con la segunda taza de té llega la pregunta de verdad.
Para esa pregunta uso una tirada de cinco cartas. Es lo bastante pequeña para seguir siendo honesta y lo bastante grande para mostrar a dos personas en vez de una. Y tiene un lugar que casi todas las tiradas de amor olvidan: no solo lo que se interpone entre vosotros, también lo que ayuda.
Aquí tienes cómo se arma la tirada de la relación, qué significa cada posición y dónde se acaban las cartas.
La tirada de la relación: cinco posiciones
Barajas con la pregunta en mente y colocas cinco cartas en este orden. Leo con las 78 cartas, al derecho e invertidas.
Tú. No tu carácter entero, sino cómo estás ahora mismo en esta relación. Suele ser una carta incómoda, porque muestra el papel que has cogido: la que espera, la que carga, la que ya tiene un pie fuera. Léela primero y léela con honestidad. Todo lo demás se apoya en ella.
La otra persona. Cómo se presenta en la relación en este momento. No es una mirada dentro de su cabeza. Es lo que trae a la mesa, tal como te llega a ti. Una carta invertida aquí suele querer decir que algo se retiene, no que la persona tenga algo malo.
Lo que se interpone. El obstáculo, lo que no se dice, el tercero en la habitación, que rara vez es una persona. Mucho más a menudo es el dinero, el miedo, una historia vieja, un ritmo distinto. Una carta bonita aquí no significa que no haya obstáculo. El Diez de Copas en este lugar puede ser la imagen de la familia perfecta a la que uno de los dos no llega.
Lo que ayuda. Mi posición favorita. Nombra aquello en lo que la relación puede apoyarse: una cualidad, un paso, a veces una persona. Es un consejo, y por eso se dirige a ti. Si sale aquí el Cuatro de Espadas, lo que ayuda es una pausa, no otra conversación a medianoche.
Hacia dónde va. La dirección que tomáis los dos si seguís así. No el último capítulo. Describe las próximas semanas y meses, y se mueve cuando se mueven las cartas uno a cuatro.
Después leo por parejas. La uno y la dos, una al lado de la otra: ¿las figuras se miran o se dan la espalda? ¿Los palos casan, o el agua se encuentra con el fuego? Luego la tres y la cuatro juntas, como problema y respuesta. Solo entonces la quinta.
Palos y figuras de la corte en preguntas de amor
En una tirada de amor, el palo dice en qué plano se está viviendo la relación. Lo que significan los palos en general está en mi guía de los arcanos menores.
- Copas: sentimiento, cercanía, ternura, y también añoranza y heridas. Muchas Copas: el corazón está metido, pase lo que pase alrededor.
- Bastos: deseo, atracción y ritmo. Muchos Bastos y ninguna Copa: quema, y todavía nadie sabe si abriga.
- Espadas: palabras, discusiones, distancia y decisiones. No son mala suerte en el amor. Muestran que se piensa y se habla, o que haría falta.
- Oros: el día a día, el piso, el dinero, el cuerpo, la constancia. Una relación con muchos Oros se vive, no solo se siente.
Una tirada sin una sola Copa es un mensaje en una pregunta de amor. Cinco Copas a la vez también lo son: mucho sentimiento, y nadie se ocupa del alquiler.
Las figuras de la corte son lo que más confunde. No son colores de pelo ni son géneros. Son maneras de comportarse.
- Las Sotas son principiantes: curiosidad, timidez, un primer mensaje. En el amor, la Sota de Copas es quien todavía tantea si se atreve.
- Los Caballeros traen movimiento. El Caballero de Copas llega con una propuesta y mucho romanticismo. El de Bastos viene rápido y puede irse igual de rápido. El de Espadas se lanza con palabras. El de Oros es lento, y se queda.
- Las Reinas llevan una cualidad hacia dentro. La Reina de Copas siente hondo, la Reina de Espadas ve claro y ya la han herido una vez.
- Los Reyes llevan una cualidad hacia fuera y responden por ella. El Rey de Oros sostiene. El Rey de Copas mantiene la calma cuando el otro no puede.
Una figura en la posición uno describe tu papel. En la posición tres puede ser una tercera persona real: una madre, un ex, una amiga con opiniones fuertes.
Las cartas del amor más conocidas
Hay seis cartas que aparecen una y otra vez cuando alguien busca amor en el tarot. Así las leo en una tirada de relación. Sobre las cartas grandes hay más en la guía de los arcanos mayores.
Los Enamorados
Menos una promesa que una elección. Dos personas bajo un ángel, abiertas y sin disfraz. La carta dice: este vínculo es real, y te pide que lo elijas con todo lo que trae. Invertida, queréis cosas distintas, o uno de los dos aún no ha elegido.
Dos de Copas
La verdadera carta del amor de la baraja. Dos personas se ofrecen una copa, de igual a igual. Atracción mutua, un intercambio justo, un comienzo o una reconciliación. Invertida, el equilibrio falla: uno da, otro recibe, o la conversación se ha cortado.
Diez de Copas
Una pareja bajo un arcoíris, niños bailando a su lado. Familia, hogar, la sensación de haber llegado. En la posición cinco es una carta hermosa. En la posición tres, mira bien: a veces lo que se interpone es justo la imagen ideal.
La Emperatriz
Abundancia, sensualidad, cuidado, algo que crece. En el amor habla de una relación en la que estás bien nutrida, y a veces del deseo de tener un hijo. Invertida, el cuidado se tuerce: hacer de madre en lugar de querer, o dar hasta que no queda nada.
Tres de Espadas
Un corazón atravesado por tres espadas, lluvia al fondo. Mal de amores, una verdad dura, a veces una tercera persona. Duele, y está claro. El dolor que muestra casi siempre ya estaba. La carta solo lo dice en voz alta. Invertida, la herida va cerrando, despacio.
La Torre en el amor
Un rayo cae sobre una torre, la corona se desprende. Algo construido sobre una base falsa no aguanta: una mentira, un silencio, un papel que interpretabas. En una relación, La Torre no es automáticamente el final. Es el final de cómo era. Lo que le digo a quien se asusta con esta carta está en el texto sobre las cartas más temidas del tarot.
Un ejemplo paso a paso
Vino a verme una mujer de treinta y cuatro años. Llevaba dos años con su pareja, y cada vez que sacaba el tema de vivir juntos, él cambiaba de conversación. Su pregunta: “¿Qué está pasando entre nosotros y qué ayuda?”.
Tú: Reina de Copas, al derecho. Una mujer en un trono a la orilla del mar, mirando una copa cerrada. Siente muchísimo y le lee a él cada estado de ánimo. Pero la copa está tapada. Percibe mucho y dice poco.
La otra persona: Cuatro de Oros, al derecho. Un hombre sujeta una moneda contra el pecho, otra sobre la cabeza y dos bajo los pies. Se aferra a lo que tiene: su piso, sus costumbres, su orden. No es frialdad. Es miedo a perder algo.
Lo que se interpone: La Luna, al derecho. Un camino a media luz entre dos torres. No es una tercera persona ni una aventura a escondidas. Es lo que no se dice, por las dos partes. Ella adivina lo que él piensa, él calla porque no sabe cómo. Cada uno llena el silencio con su propio miedo.
Lo que ayuda: As de Espadas, al derecho. Una mano levanta una sola espada. Una frase clara. No una indirecta, no una prueba, no un reproche disfrazado de pregunta. Una frase como: “Quiero vivir contigo. Me gustaría saber antes del verano si tú también lo quieres”.
Hacia dónde va: La Templanza, al derecho. Un ángel vierte agua de una copa a otra, un pie en tierra y otro en el agua. Mezclar despacio. No es una carta de boda ni una carta de despedida. Dice que los dos encuentran una medida, si los dos vierten.
Ahora lee las parejas. Reina de Copas y Cuatro de Oros: agua y tierra. Ella fluye, él retiene. Puede ser una buena combinación, un río necesita orillas, solo que ahora la orilla es un muro. La Luna y el As de Espadas: niebla y un filo. La respuesta a adivinar es decir. Y fíjate en dónde están los dos arcanos mayores: en la posición tres y en la cinco. El peso no está en ninguna de las dos personas. Está en lo que hay entre ellas y en el camino.
No le dije que él se iría a vivir con ella. Eso las cartas no lo dicen. Dicen que la conversación a la que lleva un año dándole vueltas es la puerta.
Preguntas para solteros y para parejas
La tirada funciona también sin pareja. Las posiciones se desplazan un poco: la carta dos muestra entonces el tipo de persona que te atrae una y otra vez, o la que todavía no has soltado. La carta tres es lo que se interpone entre tú y una relación.
Buenas preguntas si no tienes pareja:
- “¿Qué se interpone entre una relación nueva y yo?”
- “¿Qué patrón repito cuando me enamoro?”
- “¿Para qué estoy preparada ahora?”
Buenas preguntas para parejas:
- “¿Qué necesita nuestra relación en este momento?”
- “¿Qué hay entre nosotros desde la mudanza?”
- “¿Qué puedo poner yo para que volvamos a hablarnos?”
Y preguntas para las que no echo cartas: “¿Me engaña?”, “¿Volverá?”, “¿Es mi alma gemela?”. La primera es una pregunta para él. La segunda es una decisión que le pertenece a ella. La tercera convierte a una persona en un premio gordo. Si solo quieres una dirección rápida, el tarot del sí o no es mejor herramienta, y si la historia es larga y enredada, la cruz celta tiene más sitio. Quien además conozca las dos fechas de nacimiento puede mirar la pareja desde el cielo, con una sinastría.
Lo que las cartas no pueden hacer
Quiero ser clara, porque es en las preguntas de amor donde más se espera.
Las cartas no toman las decisiones de otra persona. La carta dos muestra cómo alguien está ahora en la relación. No fija lo que hará el mes que viene. La gente cambia de idea, y tiene derecho.
Las cartas no traen a nadie de vuelta. Ninguna tirada, ningún ritual y ninguna tarotista puede hacerlo, y quien te lo prometa te está vendiendo algo.
Las cartas no sustituyen a la conversación. Casi todas las tiradas de relación que he echado en treinta años terminaron con el mismo consejo en imágenes distintas: díselo a la persona, no a la baraja.
Y si en tu relación tienes miedo, de la ira de alguien, de que te controlen, las cartas no son la ayuda adecuada. Habla con alguien de confianza o con un servicio de atención de tu zona.
Las cartas te enseñan la habitación. Quién cruza la puerta lo deciden dos personas.
Preguntas frecuentes
¿Qué carta del tarot significa amor verdadero?
El Dos de Copas es la imagen más clara del amor correspondido, y Los Enamorados la de un vínculo que se elige. El Diez de Copas habla del amor que se ha vuelto hogar. Ninguna garantiza nada. Muestran lo que es posible entre dos personas, y que eso pide cuidado.
¿Puedo hacer la tirada del amor sobre alguien con quien no estoy?
Sí. Lee entonces la carta dos como la forma en que esa persona se muestra contigo, y la tres como lo que se interpone entre tú y una relación. Quédate en tu lado. La tirada enseña tu parte de la historia, no los pensamientos secretos del otro.
¿Qué significan La Torre o La Muerte en una tirada de amor?
La Torre significa que se cae algo que no era verdad: una ilusión, un silencio, un papel. La Muerte significa que una etapa se ha acabado y la relación cambia de forma, lo que también puede ser una etapa nueva juntos. Ninguna de las dos anuncia una desgracia ni significa automáticamente una ruptura.
¿Cada cuánto puedo hacer la tirada de la relación?
Una vez por situación. Repítela cuando algo se haya movido de verdad: después de la conversación, después de una decisión, pasados unos meses. Echarla cada semana solo mide tus propios nervios.
¿Una carta invertida en el lugar del otro significa que miente?
No. Una carta invertida muestra una cualidad bloqueada, indecisa o vuelta hacia dentro. El Caballero de Copas invertido es alguien que siente algo y no lo ofrece, no un mentiroso. Si alguien es sincero contigo lo sabrás por esa persona, no por una carta.